31 Octubre 2014
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MAS SALUD & VIDA

 

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Salud y Vida

 

La hipertensión o presión arterial alta se considera el asesino silencioso y es causado por la vida sedentaria del mundo moderno, las presiones mentales y físicas .
Aunque la presión alta  también puede deberse a anormalidades hormonales (feocromocitoma, hiperaldosteronismo, síndrome. de Cushing), enfermedades renales (pielonefritis, estenosis de la arteria renal), enfermedades cardiovasculares (coartación de la aorta), el uso de drogas y algunos medicamentos (anticonceptivos orales, cocaína, alcoholismo) y la preeclampsia
Entre los síntomas más comunes de hipertensión tenemos:
Respiración corta
Dolor de cabeza
Sudoraciones
Rubor facial
Pulso rápido
Mareo
Alteraciones visuales
Sonido de zumbido en los oídos
Manchas en los ojos como objetos oscuros volantes
La presión arterial se mide con un instrumento llamado sphygnomanometero en milímetros de mercurio.

 

Y resultó que no. Que después de invertir tiempo y dinero en la carrera de tus sueños resulta que en la práctica no es lo que tenías en mente, lo que te habían prometido, lo que habías dibujado como proyecto de vida. Y ahí estás, decepcionada de la sociedad, de ti, a punto de ir a terapia por algo que pudo ser diferente si hubieras tomado la decisión correcta. Sin embargo, ¿cuál era la decisión correcta? ¿Qué factores inciden para terminar en eso que la sociedad suele señalar como un fracaso personal?
En las universidades, este problema es visualizado desde el punto de vista de la elección vocacional, dice Alexis Rodríguez, psicólogo clínico y director del Departamento de Orientación de la PUCMM en el campus Santo Tomás de Aquino.
Rodríguez explica que muchas veces no se hace una adecuada elección vocacional por la presión que sienten los hijos de complacer las expectativas de los padres, una presión que es más fuerte en determinadas clases sociales y que tiene mucho peso en la decisión del hijo.
Y otras veces la elección se hace por moda o porque no hay motivación para estudiar, sino por conseguir un título. “Esto ocurre con el estudiante de media que cuando se gradúa entiende que lo que sigue es la universidad, pero su carrera  no está en el marco de su proyecto de vida, en el futuro que se ha visualizado dentro cinco o diez años, porque probablemente no se ha preguntado qué quiere para su futuro”.
Cuando la persona tiene la premisa de que eligió una carrera de forma inadecuada, a veces incluso con orientación, hay más probabilidades de que se decepcione no cuando llega al mercado laboral, sino mientras estudia en la universidad, expresa Rodríguez.
Eso explica por qué es común que los estudiantes cambien de carrera en los primeros semestres, cuando comienzan a notar, a través de la experiencia con otros compañeros o con las materias, que efectivamente tomaron la carrera por moda, por presión o por indecisión.

 

El miedo que produce sentir el metal frío de un cuchillo en la garganta es difícil de describir. “Nunca había tenido tanto pánico en mi vida”, dice María del Carmen Villanueva, a quien dos individuos despojaron de su vehículo mientras abría el portón de su casa.
“Eran dos hombres en un motor. Mientras yo abría la verja de mi casa, el de atrás se desmontó y me quitó la cartera y las llaves del carro, amenazándome con el cuchillo. Me dijo que si gritaba me cortaba la cara”. Villanueva narra que no pudo siquiera gritar, simplemente quedó en shock, mirando cómo se llevaban su vehículo y sus pertenencias. Desde entonces, asegura, nunca ha vuelto a ser la misma persona.
Miedo que paraliza
Como María del Carmen, muchos dominicanos han sido víctimas de la inseguridad de las calles, de la delincuencia y la violencia. Quizás por esta razón es natural tener miedo, pero no todos los tipos de miedo son saludables. La psicóloga clínica Olga María Renville comenta que existe un miedo de defensa, ese que en un momento determinado resulta funcional y que provoca la producción de adrenalina para alertar al cuerpo de que se encuentra en una situación de peligro, de la que debe defenderse o escapar.
“Ahora bien, hay un miedo que paraliza, que limita el que la persona pueda seguir desarrollando su vida. Este miedo tiene otra trascendencia y es el que genera esta ola de violencia que nos arropa y que además nos es bombardeada de manera continua y constante por los medios de comunicación sin contemplación de horarios”, expresa.
Por qué tanto temor
Para María del Carmen Villanueva lo más difícil de su experiencia ha sido superar su temor. “No puedo salir, nadie se me puede acercar en la calle, y si veo a alguien sacar un cuchillo se me aflojan las rodillas”, comenta la empleada privada de 39 años. Enterarse de otros casos similares al suyo tampoco ayuda.
Renville comenta que el miedo también proviene de la falta de información acerca de cómo cuidarse. “El miedo que paraliza surge de la falta de control y de conocimiento ante una situación que puede atentar contra la vida”, dice.  

 

El inventor de la vacuna de la malaria, el colombiano Manuel Elkin Patarroyo, no podrá seguir experimentando su antídoto con monos amazónicos, según una sentencia judicial que se traduce en la paralización de sus investigaciones tras 32 años.  Con esta decisión, un juzgado de Cundinamarca, con sede en Bogotá, dio la razón a dos ecologistas de la asociación Entropika, que acusan al investigador de tráfico de animales por utilizar monos capturados al otro lado de la frontera colombiana.
 La sentencia entró en vigor el pasado viernes, cuando fue clausurado el laboratorio que Patarroyo tenía desde hace tres décadas en Leticia, una localidad en plena Amazonía y fronteriza con Perú y Brasil.
 Allí, en plena selva y con una línea divisoria difusa, el investigador trabajaba con monos nocturnos de la especie Aotus, con un ADN similar al de los humanos.
 La prohibición supone un gran golpe para Patarroyo, que se encontraba en la recta final de sus investigaciones, según confesó en una entrevista con Efe.
 “Estamos muy cerca, y cuando digo muy, es mucho”, indicó este doctor que ha dedicado su vida a la investigación de la malaria y otras enfermedades contagiosas.
 “La vacuna para monos teníamos planeado terminarla a finales de este año o principios del que viene y como los monos tienen un sistema idéntico a los humanos, en estos estaría como un tiro”, agregó.
 Patarroyo defiende que el fallo judicial responde a “intereses oscuros”, ya que hace seis años que los ecologistas de Entropika están detrás de su laboratorio y, a su juicio, “desafortunadamente la justicia cayó en la trampa”.

 

Prevenir enfermedades severas como el cáncer no tiene por qué ser una tarea agobiante. Día a día puede alejar la probabilidad de contraerlas si nutre su cuerpo con los minerales y las vitaminas necesarios para evitar trastornos lesivos.
Según Emerito Roncal en “Todo sobre el cáncer” (Digital Publications, Inc., 2012), existe una amplia variedad de alimentos con agentes  protectores  o anticancerígenos en los platos que se ingieren habitualmente, solo hay que saber seleccionarlos y cómo prepararlos.
Protección
Una dieta que incluya fibras, frutas y hortalizas (especialmente zanahorias y espinacas) contribuye a resguardar del cáncer de colon, indica Jorge Pamplona en “Salud por los alimentos” (Safeliz, 2003).
Roncal recomienda comer ajo aunque sea una vez a la semana ya que, según estudios realizados en Occidente, reduce la incidencia esta patología hasta en un 35 por ciento.
“Dar un espacio a la cebolla en su menú disminuye considerablemente el riesgo de desarrollar tumoraciones malignas en el estómago”, dice.
Asegura que, contrario a lo que se pensaría, los pimientos o ajíes también protegen a este órgano de afecciones.
Considere de igual manera aumentar el consumo de pescado. De acuerdo con Gianluca Bruttomesso en “Prevenir el cáncer con una buena alimentación” (Amart, 2005), este proporciona una rica dosis de ácidos grasos omega-3 que, además de proteger de enfermedades cardíacas, ayuda a prevenir el cáncer de  recto, ovarios y mama.
Para proteger de este útimo tipo ayudan también el aceite de oliva y el yogur natural. Mientras, el tofú y la leche de soja, señala Roncal, ayudan a evitar el cáncer de próstata.
Beneficios
Con incluir estos alimentos en la dieta, dice Roncal: “Estamos revitalizando el sistema inmunológico de nuestro cuerpo para protegernos de los microorganismos que puedan infectarnos”.

 

Mucha gente, incluyendo cocineros y, lo que es más grave, elaboradores, tiene la idea de que los peces no ponen huevos, sino “huevas”, y nos hablan de “huevas de salmón” y hasta de “huevas de esturión” cuando deberían hablar de huevos.
No hace mucho, un técnico de una piscifactoría en la que se produce caviar, industria en auge desde la prohibición de la pesca en el Caspio, explicaba concienzudamente el proceso de elaboración hablando, una y otra vez, de la textura de las huevas, de que las huevas tenían que quedar sueltas, huevas por aquí, huevas por allá...
Claro que el Diccionario, al hablar del caviar, se contradice a sí mismo, al definirlo como “manjar que consiste en huevas de esturión frescas y salpresas”. Para el propio Diccionario, huevas son la “masa que forman los huevecillos de ciertos pescados”.
Quien ha comido caviar sabe que no se trata de una masa de huevos (que, sigue el Diccionario, están envueltos en una telilla), sino de un conjunto de huevos perfectamente sueltos. Una de dos: o los miembros de la Real Academia no han visto el caviar en su vida, o los redactores de la letra “c” del Diccionario no tienen nada que ver con los de la letra “h”.
Huevos aparte, como los mal llamados “caviar” de salmón, trucha u otros pescados, las huevas, entendidas en su sentido académico, son una cosa bastante rica.
En España son muy populares las de la merluza, que se preparan de diversas maneras; a mí me gustan sobre todo aliñadas, es decir, una vez limpias de telillas y demás, se cuecen; se dejan enfriar, y se aliñan con aceite de oliva, cebolla picada... Una delicia.
Los escandinavos disfrutan de las huevas de bacalao, y en el Mediterráneo se preparan y elaboran huevas de diversos pescados, que se salan y se compactan. Es lo que en Italia se llama “bottarga”, y en la Provenza “boutargue”.
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