28 Abril 2015
  • Facebook: nicolasgrullon
  • FeedBurner: accesosinlimites/yccV
  • Hi5: nicolasgrullon
  • Twitter: nicolasgrullon

Canal - RADIO NJ - LA MEJOR MUSICA

 

 

Anuncio
Anuncio
Anuncio

MAS SALUD & VIDA

Salud y Vida
Gracias al programa "¿Bebé? ¡Piénsalo bien!", la Alcaldía Local de Fontibón ha logrado reducir la tasa de embarazo adolescente en los colegios públicos de esa localidad bogotana hasta en un 40%.
¿El secreto? El uso de robots que les permiten a los estudiantes conocer de primera mano lo que significa estar a cargo de un bebé durante un fin de semana.
Los bebés robots se despiertan por las noches y lloran cuando tienen hambre, frío, necesitan un cambio de pañales o simplemente un poco de cariño.
Conozca más de la experiencia en este video del corresponsal de BBC Mundo en Colombia, Arturo Wallace.
acceso/bbcmundo
Cuando nace un bebé, lo primero que los padres sacrifican son las horas de sueño. El hecho de tener que alimentarlo con frecuencia hace que el cansancio en los adultos no se haga esperar. Por eso, muchas veces, los nuevos padres se angustian y se preguntan cuánto debe dormir su bebé. Lo cierto es que hay parámetros, pero no se pueden generalizar. Inclusive influyen la genética y el ambiente. Aquí te cuento más sobre el sueño de los bebés y todas las preguntas que rodean este tema.
“¿Tu bebé duerme toda la noche?” es la pregunta obligada que se hacen muchos padres y madres entre sí. La verdad es que dormir toda la noche es algo relativo. Si te pones a pensar, ni siquiera los adultos dormimos de corrido al cien por ciento.  Siempre hay un momento de la noche en el que nos despertamos aunque no estemos muy conscientes de ello.
Los recién nacidos duermen por lo general 16 o más horas al día, no de corrido, sino en intervalos de pocas horas por vez. Una vez que tu bebé vaya creciendo, puede que sus horarios de sueño se vuelvan más consistentes y que duerma más tiempo seguido.
Para cuando cumplen 3 meses, muchos bebés pueden dormir incluso 5 horas seguidas. Para la edad de 6 meses puede que duerman entre 9 y 12 horas de corrido. Esto coincide con que disminuye la frecuencia en que lo alimentas durante la noche.  Según la  Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation) en Estados Unidos, los bebés entre 3 y 11 meses de edad toman además, de una a cuatro siestas diarias, las cuales disminuyen a medida que se acerca su primer cumpleaños.
Si al leer esto no te sientes identificada, no te preocupes. Cada bebé es distinto y dormirá las horas que necesite. Es común incluso que al nacer, los bebés en realidad no estén conscientes de si es de día o de noche y duerman mucho durante el día y por la noche estén más activos.
En caso de que te preocupen los patrones de sueño de tu bebé porque te parece que no descansa como debería, consulta con tu pediatra. De lo contrario, ve creándole rutinas nocturnas para invitarlo a dormir y también hazlo durante el día para que tome sus siestas.
Un baño tibio, leerle un cuento, cantarle canciones suaves y bajar las luces de la habitación lo invitarán a dormir. También es indispensable que se vaya a dormir a la  misma hora diariamente.
Si tu bebé llora y está irritable a la hora de dormir, revisa que su pañal esté seco, asegúrate de que ha comido bien y de que no tiene frío o calor. Estas pueden ser las causas de su incomodidad.
Ten en cuenta que hay muchos factores que también pueden influenciar el tiempo que duerme tu bebé. Un estudio reciente realizado en Canadá y publicado en la revista Pediatrics, sugiere que los genes juegan un papel muy importante en relación a cuánto tiempo duermen los bebés de noche y el ambiente, influye sobre el tiempo de las siestas.
Los investigadores llegaron a esta conclusión luego de hacerle seguimiento a cerca de mil bebés gemelos y lograron identificar que los genes son responsables de muchas de las diferencias en los hábitos de sueño de los pequeños.
Recuerda que lo más importante es adaptarte a los ritmos naturales de vigilia y de sueño de tu bebé. Los chiquitos crecen muy rápido y ya verás que tu preocupación porque duerma toda la noche, pronto será algo para recordar con cariño.
No dejes que te intimide la pregunta de si tu bebé duerme de corrido y tampoco creas que es un buen medidor de que tan buena madre o padre eres.
acceso/vidaysalud
Un estudio nuevo ha llegado a la conclusión de que agregar ácidos grasos omega-3 a otras vitaminas y antioxidantes no ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar una enfermedad de la vista conocida como degeneración macular relacionada con la edad, una de las causas principales de la pérdida de la visión y la ceguera en las personas mayores de 65 años.
Los ácidos grasos omega 3 son ácidos esenciales que el cuerpo necesita para funcionar adecuadamente, pero el cuerpo no los produce sino que los adquiere de la dieta. Los hay de diferentes tipos, como el alfa linolénico (ALA), que abunda en las semillas, los frutos secos (como las nueces) y en los aceites vegetales (como el aceite de canola, de soja o soya, de semillas de lino, el aceite de linaza y el aceite de oliva); y los de tipo eicosapentanoico (EPA) y docosahexanoico (DHA), que se encuentran juntos solamente en los pescados grasos o azules (como el arenque, la caballa, el salmón, las sardinas y el atún) y en las algas.
Estos nutrientes han probado tener un efecto protector en el sistema cardiovascular, reduciendo el riesgo de sufrir un ataque al corazón y pueden ayudar a disminuir la presión arterial. Además, han sido vinculados con distintos beneficios para la salud, como mejorar la memoria de trabajo o memoria funcional en los adultos jóvenes sanos y podrían reducir los niveles del antígeno prostático específico (APE), una proteína asociada al aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de la próstata.
¿Podrían también ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar degeneración macular relacionada con la edad (también conocida como DME o DMAE), si se los toma junto a otras vitaminas y antioxidantes? Eso se ha cuestionado un grupo de investigadores del Instituto Nacional del Ojo de Los Estados Unidos, en base a investigaciones anteriores que mostraron que la combinación de zinc con vitaminas antioxidantes C, E y beta caroteno podría reducir el riesgo de que avance dicha enfermedad de los ojos.
En busca de una respuesta, durante cinco años, hicieron un seguimiento de más de 4 mil pacientes de 50 a 85 años de edad y evaluaron si agregar carotenoides (luteína y zeaxantina) y ácidos grasos omega-3 DHA y EPA a una mezcla de vitaminas antioxidantes podría efectivamente disminuir el riesgo de desarrollar degeneración macular relacionada con la edad.
Lamentablemente, el resultado fue negativo. Tal como se publicó a principios de mayo en el medio especializado JAMA (Journal of the American Medical Association) y se presentó simultáneamente en la reunión anual de la Asociación para la investigación en visión y oftalmología, que se realizo en Seattle, en Estados Unidos, la conclusión fue que agregar ácidos grasos omega 3 y otros nutrientes a las vitaminas antioxidantes estándares no brinda mayor protección contra la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE).
De todos modos, los investigadores plantearon que estos resultados pueden deberse a que las dosis y/o los tiempos considerados para el estudio pueden no ser los adecuados para lograr un resultado favorable. Y advierten sobre la necesidad de encontrar un modo efectivo para disminuir la progresión de esta enfermedad de los ojos, que actualmente constituye la causa principal de ceguera en los adultos mayores. De no ser así, afirman que se estima que la cantidad de personas afectadas se duplicará durante los próximos 20 años.
Mientras la ciencia sigue buscando respuestas a estos interrogantes, recuerda que la degeneración macular relacionada con la edad es una enfermedad de los ojos que se produce cuando la mácula se altera o degenera. La mácula es la parte de la retina responsable de la visión aguda y central que se necesita para leer o manejar, por ejemplo (la degeneración macular relacionada con la edad no afecta la visión hacia los lados o visión periférica).
No se sabe la causa precisa de la degeneración macular, pero si se conoce que está relacionada con cambios en el flujo de sangre dentro de la retina, que causan la formación de depósitos y de nuevos vasos sanguíneos dentro de la mácula, que pueden sangrar y dañar a las células que la forman.
Detectar los síntomas de manera temprana es importantísimo para preservar la visión. Por eso, si tienes más de 60 años, no dejes de visitar a tu oftalmólogo una vez al año para hacerte un examen completo de la vista, incluyendo una evaluación de la retina. Además, si notas alguno de estos síntomas, haz una cita inmediata con un profesional de la salud visual:
Se te dificulta leer
Necesitas más luz para poder ver bien
Tienes problemas para ver de noche
No ves bien al conducir
Estás teniendo problemas para reconocer las caras
Tienes un punto ciego directamente hacia el frente de tu campo visual
Tienes distorsiones en tu visión. Por ejemplo, las líneas rectas te parecen onduladas.
En cuanto a los suplementos, ya lo sabes: todavía no hay pruebas certeras sobre sus ventajas en relación a la salud visual. Si deseas tomarlos, por este u otro motivo, sean ácidos grasos omega 3 o de cualquier otro tipo, no dejes de consultar a tu médico para que pueda orientarte, pues los suplementos también pueden tener efectos no deseados o pueden tener interacciones con otras medicinas que estés tomando.
acceso/vidaysalud
Un equipo de biólogos estadounidenses ha logrado aislar genes que regulan el conflicto sueño-hambre. El hallazgo, que aparece publicado en el último número de Current Biology, arroja luz sobre cómo escoge el cerebro entre distintas conductas claves para la supervivencia.
Estudios anteriores mostraban que los sistemas neuronales que controlan el sueño y la alimentación en los mamíferos están interconectados, de modo que la falta de sueño hace que tengamos ganas de comer y el hambre quita las ganas de dormir. Sin embargo, se sabía poco sobre los genes y bases neuronales de esta interacción.
Para encontrar una explicación, investigadores de la Universidad de Nueva York y de la Universidad de Massachusetts examinaron a la mosca de la fruta Drosophila melanogaster, que cuenta con genes similares a los de los mamíferos para controlar el sueño, la vigilia y el metabolismo. En primer lugar, los científicos determinaron que en las moscas la privación de alimento les producía insomnio, lo que significa que la falta de comida afecta sus conductas de sueño del mismo modo en que lo hace sobre el sueño de los mamíferos.
Los juegos de video o videojuegos para consola podrían ayudar a los niños a mantenerse activos y combatir el sedentarismo, logrando efectos similares al ejercicio regular, según confirma un nuevo estudio. Invita a jugar a tus hijos para que estén más saludables.
Los tiempos cambian y los juegos que les resultaban divertidos a los padres ya no son tan divertidos para los niños de hoy, quienes pueden pasar largas horas jugando frente a la pantalla o navegando en el Internet.
Del mismo modo, algo que antes no ocurría con tanta frecuencia es la  obesidad infantil, un problema creciente que ha tenido como consecuencia que los niños y los adolescentes sufran cada vez más de condiciones asociadas comúnmente con los adultos, como el colesterol alto y la diabetes.  Esto es más preocupante aún si tenemos en cuenta que, según la Organización Mundial de la Salud, en el año 2011, más de 40 millones de niños menores de 5 años tendrán sobrepeso.
Hay muchas formas de ayudar a tus hijos a combatir la obesidad infantil, no sólo a través de la dieta y el ejercicio. ¿Te parece imposible separarlos de la pantalla? Los videojuegos para consolas, como el Wii Fit, el Kinect para Xbox 360 y la PlaystationMove, parecen ser una alternativa más saludable. Estos juegos existen desde hace unos años y con la expansión de su uso se ha comenzado a imponer un nuevo estilo de gimnasia conocido como ejerjuegos, derivado del inglés exergaming.
Ahora, un estudio nuevo demuestra cómo este tipo de entretenimiento puede ayudar a los niños y a los adolescentes a mantenerse activos y su uso puede tener efectos similares a hacer ejercicio.
Para llegar a estos datos, unos investigadores de la Universidad del Oeste de Australia, de la Universidad de Liverpool John Moores y de la Universidad Swansea, estas últimas en el Reino Unido, evaluaron a 15 niños de 9 a 11 años que participaron en sesiones de 15 minutos de ejerjuegos para consola de alta y baja intensidad, así como en una prueba de evaluación física en una cinta para correr. Consideraron el gasto de energía y midieron la respuesta vascular de los niños, en cada actividad.
De esta forma encontraron que los ejerjuegos de consola de alta intensidad (como Kinect Sports: 200m Hurdles) provocaban un gasto energético equivalente a un ejercicio de intensidad moderada, mientras que los ejerjuegos de consola de baja intensidad (como Kinect Sports: Ten Pin Bowling), provocaban un gasto energético equivalente a los ejercicios de baja intensidad. Además, los ejerjuegos de consola de alta intensidad también aumentaron la frecuencia cardiaca (el pulso) y el monto de energía consumida.
Por su parte, los participantes reportaron los mismos niveles de entretenimiento con ambos tipos de juego, lo que indica que los niños pueden continuar participando en los ejerjuegos de alta intensidad.
Estos datos se suman a los de otras investigaciones que han llegado a conclusiones similares.  La investigación patrocinada por Nintendo y presentada en las Sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón del año 2009, encontró que una tercera parte de las actividades físicas virtuales requieren un gasto de energía similar al de un ejercicio de intensidad moderada. Por ejemplo, otro estudio desarrollado por un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Michigan, en Estados Unidos, concluyó que si bien los denominados ejerjuegos no son tan beneficiosos como el ejercicio real, sí son capaces de ayudar a las personas sedentarias a volverse más activas.
Ahora ya sabes cómo ayudar a tus niños a mantenerse activos. Además de los ejerjuegos para consolas, no dejes de estimular a tus hijos a que practiquen deportes en grupo y que hagan ejercicios de manera regular. Pueden ir a jugar al parque, juntos o con amigos. De ese modo, no sólo estarás ayudándolos a combatir la obesidad, también estarás fomentando tu relación con ellos y, sobre todo, se divertirán y pasaran buenos momentos compartidos.
acceso/vidaysalud
Si estas tratando de perder peso y deshacerte de esa “llanta” o la barriga, a lo mejor has pensado matarte de hambre en tu intento de ahorrar calorías.  Pero ¿sabias que este método puede ser contraproducente? ¿Te parece increíble? Sigue leyendo para que entiendas por qué es importante comer para perder peso.
Muchas personas no desayunan, comen sólo dos comidas, o están muertos de hambre cuando deciden que quieren perder peso. En vez de este método loco, come a tus horas para mantener a las hormonas bajo control, además de esta forma previenes caer en tentaciones.
Las dos hormonas que tienes que tener bajo control son la grelina y el péptido YY (que se abrevia PYY, por sus siglas en inglés) .
La grelina es una hormona que producimos en nuestro estómago.  Cuando los niveles de grelina están altos nos morimos de hambre. Por si fuera poco, esta hormona no nos deja que quememos la grasa alrededor de la pancita. (Ay, ay, ay…).
Por el otro lado, la hormona péptido YY nos quita el apetito y nos hace comer menos.  De acuerdo a los estudios, los niveles del péptido YY son mas bajos en las personas obesas que en las personas de peso normal.
La pregunta es: ¿Cómo mantenemos a estas hormonas tranquilas?  ¡Muy simple! Come mini comidas cada 3 horas antes de que estas 2 hormonas se despierten y hagan un desastre en tu cuerpo.
A lo mejor no vas a tener hambre y vas a querer omitir comidas.  Omitir comidas es lo peor que puedes hacer.  Tienes que comer a tus horas de todas maneras, si quieres estrenar nuevo bikini este verano…
Te aseguro que si te adhieres a este horario y comes comidas pequeñas y balanceadas cada tres horas, vas a poder controlar tu peso y las comidas que van a tu pancita.
¿Que es una comida pequeña balanceada?  Aquí tienes un ejemplo: 2 onzas de carne magra como: pechuga de pollo, pescado o pavo, ½ taza de arroz integral y ½ taza de brócoli o 2-3 onzas de pavo, 1 rebanada de pan integral y tomate y lechuga o una fajita de pollo, ½ taza de brócoli y salsa al gusto.  ¡Que rico!
¡Anímate, come para perder peso y dile adiós a la pancita!
acceso/vidaysalud
    Envia Mensajes