Su venta disponible en la librería Clip y librería Central.
Texto tomado del blogs villabega
La publicación de un libro es como el nacimiento de un hijo, igual que el niño, hace sentir orgulloso a sus padres y a todo el que estuvo envuelto en su concepción. Pero contrario a la criatura de quien se esperan grandes cosas solo después de su desarrollo, el libro aporta desde su génesis misma. Por eso la fiesta se hace colectiva.
Cada libro nuevo significa un avance tangible de la sociedad que habitamos. Nos ayuda a ser mejores y como fruto de una inquietud personal termina convertido en la ilusión de muchos.
Hoy estamos satisfechos de poder presentar una nueva obra que nos hace particularmente felices. La Pasión por la Vida, texto del que hemos hablado en varias ocasiones durante el año, finalmente está con nosotros. Es la segunda edición, replanteada en todo su contenido, con elementos nuevos y la corrección oportuna de la primera. Y como decimos siempre, este es nuestro sencillo aporte a la causa justa del rescate de los sueños, las utopías y sobre todo de la ternura.
En mi blog, villabega.blogspot.com, en las redes sociales donde tenemos nuestro “rinconcito” y en otros medios, detallamos algunas de las actividades que serán celebradas con este motivo. Mientras, compartimos con ustedes parte del contenido, como en otras oportunidades.
Se vale soñar
Siempre he soñado vivir en un mundo descontaminado. Con aire limpio y corazones libres de vicios.
Quiero recorrer la vida sin tropezar con miradas frías o calles atestadas de espantos, bocinas endiabladas o entelequias cruzando los bordes de los límites de la velocidad y el asombro. Y cuyo único uniforme a ser respetado sea el de la bondad y la inteligencia.
Encontrarme los parques llenos de amantes sin prejuicios. Desbordado el entusiasmo en una mirada que nos invite al fuego, sin más duda que la sombra.
Una sociedad sin maquillaje, donde la única norma sea el afecto y con ello construir el respeto y el buen decir.
Desarmada la gente de paradigmas, sin ideología que corrompa ni religión que contamine.
Encontrar abiertas las puertas del camino para entrar sin pedir permiso. Sentarme a la mesa de quien sea y compartir el pan con el cual venimos bajo el brazo.
Siempre he aspirado sociedades basadas en el respeto mutuo, la tolerancia y la sonrisa franca. Donde nadie se distraiga con la retórica y se pueda vivir de buen humor.
Vale el sueño, aunque amanezca mojado.
Cualquier mañana
Cualquier mañana, es posible llenar la copa de sol y la vida de risas.
Empiezo a andar las aceras con la mochila llena de espejos para reflejar el entusiasmo. Me sacudo en la piel toda la música de las aves, los carros, la calle y tu mirada.
Camino en todas direcciones, porque sé que siempre es posible encontrarte, haciéndome un té de ilusión y un cocido de caricias.
No hay nada mejor para despertar a la vida que una dosis de optimismo y voluntad.
Esta mañana cualquiera, luego de una noche llena de olvidos y la cama envuelta en el calor de tu abrazo, es bueno descubrir que el ayer quedó atrás, dormido en el tiempo y el hoy se despierta empapado de rocío y sonrisas blancas, pidiéndote que haga de él, el mejor camino, la mejor forma de crecer. No importa la música, es vivirlo como el primero y por la noche saber que no será el último.



